Barcelona es mucho más que la playa, la Sagrada Família y el Camp Nou. Fuera de los tradicionales tours turísticos de la ciudad podemos encontrar secretos solo conocidos por sus habitantes que permiten conocer la historia de la ciudad y entender porqué en la actualidad la ciudad de Barcelona es como es. Por eso, hoy os proponemos una ruta por los rincones más mágicos de Barcelona que no aparecen en las guías turísticas. ¿Nos acompañáis?

Los acueductos romanos de la ciudad

Los estudios han demostrado que en la Barcelona romana (su nombre entonces era Barcio) había dos acueductos para llevar el agua a la ciudad. Ambos llegaban a la actual Plaça Nova, donde podemos contemplar una reconstrucción del acueducto, además de las dos torres de defensa que todavía se conservan en perfecto estado. Otro recuerdo de estos acueductos se puede observar en la Calle Duran y Bas, a la altura de la Plaça Vuit de Març.

Una plaza con mucha historia

En pleno barrio gótico encontramos una plaza que con solo sus paredes transmite una gran parte de la historia de la ciudad de Barcelona. Se trata de la Plaza de Sant Felip Neri, en la cual en las paredes de la Iglesia aún se pueden apreciar los agujeros causados por los impactos de las metrallas del bombardeo aéreo de 1938 de la Guerra Cívil Española. Unos años después, cuando se restauró la iglesia, se decidió conservar la pared de la fachada para no olvidar nunca la historia de la ciudad.

Los refugios antiaéreos

Recordando también el ataque aéreo de 1938, debemos recordar que en Barcelona no siempre ha reinado la paz y los colores como en la actualidad. Durante la Guerra Cívil de 1936 la supervivencia de sus habitantes obligó a crear refugios antiaéreos para sobrevivir a los ataques. Hoy en día, algunos de esos refugios permiten la visita y conservan algunas estancias como hace ya casi 100 años.

La Casa Vicens

Aunque cuando pensamos en el arquitecto Antoni Gaudí siempre acabamos pensando en el Park Güell, la Casa Batlló o la Sagrada Familia, uno de los edificios más bonitos de la ciudad también fue diseñado por él. Se trata de la Casa Vicens, ubicado en la calle Carolinas, lleno de toques orientales y formas muy diferentes al resto de edificios de la ciudad. El edificio no permite visitas aunque simplemente apreciarlo desde fuera ya es un gran espectáculo.