Hemos buceado entre los pueblecitos más típicos y pintorescos de la provincia de Málaga, aquellos donde se respira aire puro, tranquilidad, encanto en cada rincón.

Mijas Pueblo

Callecitas empinadas siempre impolutamente encaladas, macetas de colores rebosantes de geranios, fabulosos miradores sobre el monte y el mar, casitas descansando entre pinares y palmeras… Es fácil adivinar porque Mijas Pueblo es un must en toda regla.

Benalmádena Pueblo

Nos alejamos de la Benalmádena del puerto y de grandes edificaciones para trasladarnos a su núcleo originario, “el pueblo”. El discreto y cosmopolita encanto de esta villa se puede palpar entre sus estrechas y empedradas calles, desde cuyos altos balcones se contempla un horizonte azul en el que se abrazan el cielo y el mar.

Comares

La bella y verde Axarquía ofrece una parada obligada en Comares, pueblo de origen árabe que nació en torno a una fortaleza de la que aún se conservan restos. Su privilegiada ubicación de antiguo puesto vigía ofrece hoy preciosas vistas sobre los tejados y paredes de las casas, que se incrustan en la piedra, y sus fértiles tierras aseguran una excelente cosecha de aceites y vinos dulces. Además, este pueblo milenario posee su propio estilo de verdiales, un colorido baile popular malagueño (es en el pueblo donde se elaboran sus trajes) que constituye una de las pocas muestras de folclore vivo que todavía existen en España.

Frigiliana

A los pies de un Parque Natural y a escasos kilómetros del Mediterráneo se levanta Frigiliana, un pueblo bonito a rabiar, con un casco antiguo de los mejor conservados de la provincia de Málaga. Queda a solo 6 kilómetros de las playas de Nerja y, sin embargo, es un rincón idílico para escapar del bullicio costero, pues aquí lo único que se escucha es el murmullo de los vecinos que salen a charlar a las puertas de sus casas. Además cuenta con un primavera eterna casi todo el año gracias a su clima subtropical. ¿Suena tan bien verdad?

Casares

En medio de un paraje excepcional se enclava el pueblo de Casares, repleto de fuentes, miradores y rincones pintorescos a más de 400 metros de altitud. Esta hermosa villa serrana parece haber quedado anclada en el tiempo, donde sus intrincadas y escarpadas callejuelas de origen árabe que te harán viajar en el tiempo.